En la semana 20 de embarazo tu bebé mide unos 25-26 cm de la cabeza a los talones y pesa alrededor de 300 g: más o menos un plátano. Es el ecuador del embarazo, y lo más llamativo es que su piel ya está cubierta de vérnix caseoso, una capa blanquecina que la protege del líquido amniótico.
¿Cuánto mide y cuánto pesa el bebé en la semana 20?
En la semana 20 el bebé mide unos 25-26 cm de la cabeza a los talones y pesa unos 300 g. Son cifras orientativas: el margen de lo normal es ancho y dos bebés igual de sanos pueden llevarse varios centímetros y bastantes gramos.
Las comparaciones que se usan por aquí, en las apps y en las revistas de embarazo, son estas:
- Un plátano mediano (banana, según el país): es la imagen clásica de esta semana.
- Un mango grande.
- Una mazorca de maíz pequeña (choclo o elote).
Sirven para hacerse una idea, nada más. Además, en la ecografía el peso no se mide: se estima a partir de la cabeza, el abdomen y el fémur, con un margen de error de en torno al 10-15 %. Por eso quien te atiende mira la tendencia, no un número suelto.
Por qué parece que tu bebé ha crecido 8 cm de golpe. Hasta la semana 14, más o menos, se mide la longitud céfalo-caudal (el CRL): de la cabeza a las nalgas, porque el bebé está encogido. A partir de la semana 20 las tablas pasan a dar la medida de la cabeza a los talones, ya con las piernas estiradas. Por eso una web habla de 16 cm en la semana 19 y otra de 25 cm en la semana 20. No ha pegado un estirón imposible: ha cambiado la forma de medir. Al comparar fuentes, mira siempre qué medida están dando.
20 semanas de embarazo, ¿cuántos meses son?
Las semanas de embarazo se cuentan desde el primer día de tu última regla (la FUM o FUR), no desde el día de la concepción. Por eso los profesionales hablan de semanas de gestación o de amenorrea. En la práctica, estar de 20 semanas significa que han pasado unas 18 semanas desde que el bebé se formó.
En meses, la semana 20 cae en el quinto mes tal y como se cuenta habitualmente, aunque unas fuentes la sitúan al empezarlo y otras al terminarlo: meses y semanas nunca encajan del todo y ninguna de las dos formas está mal. Lo que sí es exacto es que estás en la mitad del camino, 20 de 40 semanas, en pleno segundo trimestre. Para ver cómo encaja esta semana en el conjunto, aquí tienes la guía del embarazo semana a semana.
Qué está haciendo tu bebé esta semana
- Aparece el vérnix caseoso, una capa blanquecina parecida a una crema espesa que recubre la piel y la protege de estar meses en remojo. Parte de ese vérnix sigue ahí el día del parto.
- Traga más líquido amniótico y su aparato digestivo empieza a producir meconio: esa primera caca oscura y pegajosa que normalmente saldrá después de nacer.
- Se le están formando las papilas gustativas y poco a poco irá percibiendo los matices del líquido amniótico, que cambia con lo que tú comes.
- Ya oye lo suficiente para reaccionar a un ruido fuerte con un sobresalto. Tu voz, tu respiración y tus latidos son su banda sonora constante.
- Tiene ciclos de sueño y vigilia bastante marcados. Casi nunca coinciden con los tuyos: por eso suele activarse justo cuando te acuestas.
Qué puedes estar sintiendo tú
A estas alturas la mayoría de las mujeres ya nota los movimientos con claridad, incluso las primerizas. Al principio parecen burbujas o un aleteo; poco a poco se vuelven golpecitos reconocibles. El útero llega más o menos a la altura del ombligo, y en las consultas empezarán a medirte la altura uterina con una cinta métrica.
Estas son las molestias más habituales de la semana 20. Ninguna es obligatoria y no vas a tenerlas todas:
- Acidez y reflujo, sobre todo después de comer o al tumbarte.
- Dolor de espalda en la zona lumbar: el centro de gravedad se ha desplazado y los ligamentos están más laxos.
- Calambres en las piernas, con preferencia por la madrugada.
- Tobillos y pies hinchados al final del día o con calor.
- Estrías en barriga, pechos, caderas o muslos. Influye mucho la genética.
- Sensación de falta de aire al subir escaleras o al hablar mucho seguido.
- Más flujo vaginal, blanquecino o transparente y sin olor fuerte. Si pica, escuece, cambia de color o huele mal, consúltalo.
- Bastante hambre. El apetito suele dispararse ahora; comer poco y varias veces sienta mejor que tres comidas grandes.
Para la acidez. Suele ayudar comer poco y a menudo, cenar un rato antes de acostarte y dormir con el cabecero algo elevado. Y algo importante: no tomes nada por tu cuenta. Cualquier antiácido, medicamento, suplemento, infusión o remedio «natural» tiene que autorizarlo tu médico, tu matrona o tu farmacéutico, aunque lo hayas tomado toda la vida.
Sobre los movimientos: en la semana 20 todavía es normal notarlos a ratos, más por la noche que por la mañana. No hace falta que lleves ninguna cuenta formal de patadas; eso se hace mucho más adelante y te lo explicarán cuando toque. Ahora bien, una vez que los sientes de forma habitual, si disminuyen o cambian de patrón, llama ese mismo día. Nunca molestas por preguntar.
Qué hacer esta semana: la ecografía morfológica
La ecografía morfológica —también llamada ecografía de detalle anatómico, ultrasonido estructural o, sin más, «la eco de la semana 20»— suele hacerse justo en esta ventana, entre las semanas 18 y 22. Es la revisión más larga y minuciosa de todo el embarazo. Se repasa la anatomía del bebé de forma ordenada:
- El cerebro y la columna vertebral.
- El corazón: las cuatro cavidades, las grandes arterias y la frecuencia cardíaca.
- Los riñones, la vejiga y el estómago.
- La pared abdominal y la inserción del cordón umbilical.
- La cara y los labios, las manos, los pies y los huesos largos.
- La placenta y su posición y la cantidad de líquido amniótico.
- Las medidas de crecimiento para tu semana.
No es «la ecografía del sexo». Si se ve, se te dirá, pero es un detalle secundario dentro de un estudio anatómico, y si el bebé está de espaldas ese día no significa nada. Ten presente también que ninguna ecografía detecta todo: un resultado normal es una muy buena noticia, no una garantía. Y si algo hay que mirar mejor, lo más frecuente es que se repita más adelante y quede en nada.
Otra cosa que suele empezar en esta etapa: dormir de lado. La mayoría de las guías recomiendan a partir de ahora acostarse de costado en lugar de boca arriba, con una almohada entre las rodillas o apoyada en la espalda. Si te despiertas boca arriba, no te agobies: cámbiate de postura y sigue durmiendo.
Los calendarios de control prenatal cambian de un país a otro, e incluso entre la sanidad pública y la privada. Esta página no sustituye a tu programa de seguimiento: haz caso a tu médico, matrona o partera.
Cuándo llamar al médico o a la matrona
No esperes a la próxima cita si aparece cualquiera de estas señales:
- Sangrado vaginal, sea abundante o solo unas gotas.
- Dolor abdominal fuerte o persistente, o tipo cólico que no cede.
- Pérdida de líquido por la vagina, a chorro o en goteo continuo.
- Fiebre o sensación de estar enferma con escalofríos.
- Dolor de cabeza intenso que no se pasa, visión borrosa o con destellos, o hinchazón repentina de cara, manos o pies.
- Dolor o ardor al orinar.
- Menos movimientos o un cambio claro en ellos, una vez que ya los notas a diario.
- Cualquier síntoma repentino e intenso, o la sensación de que algo no va bien.
Llegar a la mitad del embarazo se vive de muchas maneras: hay quien lo celebra y quien lo atraviesa con miedo, después de una pérdida o sin demasiada compañía al lado. Las dos cosas caben. Esta semana no te pide gran cosa: duerme de lado, bebe agua, muévete un poco cada día y lleva tus preguntas apuntadas a la ecografía.
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