No existe un único peso correcto para un bebé: existe un rango amplio y normal para cada edad. La mayoría duplica su peso al nacer hacia los cinco meses y lo triplica cerca del año, ganando unos 150 a 200 gramos por semana durante los primeros tres meses. Lo que de verdad importa no es un número aislado, sino la tendencia.
Casi todos los padres llegan a esta pregunta por el mismo camino: una revisión del niño sano, una báscula, una frase dicha deprisa y un percentil que suena bajo. Si vienes de ahí, respira un momento. Aquí te explicamos qué mide realmente el peso, cuánto gana un bebé de verdad y, sobre todo, qué cosas merecen una consulta y cuáles no.
La respuesta corta: no hay un solo peso “correcto”
Dos bebés sanos de la misma edad y el mismo sexo pueden pesar cosas bastante distintas y estar los dos perfectamente bien. Por eso en los controles no se usa una cifra única, sino percentiles: una forma de situar a tu bebé entre los demás bebés de su edad.
Si tu bebé está en el percentil 15, significa que de cada 100 bebés sanos de su edad, unos 15 pesan menos que él y unos 85 pesan más. Nada más. El percentil no es una nota, ni un puesto en una carrera, ni una medida de lo bien que lo estás haciendo. Un bebé que va por una línea baja y la mantiene con el tiempo está creciendo tan bien como uno que va por una línea alta. Lo que llama la atención de un pediatra no es que la línea sea baja, sino que cambie de dirección de forma brusca.
En el peso de un bebé influyen muchas cosas que no tienen que ver con lo bien que come: la genética de los dos padres, el tamaño que tenía al nacer, las semanas de gestación con las que llegó, el sexo, un virus que ha pasado hace poco o el hecho de que lleve un mes entero gateando por casa. Un bebé menudo de padres menudos casi siempre es exactamente eso, un bebé menudo y sano.
Y hay algo que ninguna página web puede hacer por ti: decirte si tu bebé está sano. Eso solo lo puede valorar quien lo explora, conoce su embarazo, su parto y su historia. Esta guía te da contexto para entender lo que ves en la cartilla, no un diagnóstico.
Peso del bebé por edad: las tablas de la OMS
Las tablas que verás a continuación son las de la Organización Mundial de la Salud, las mismas que hay detrás de la mayoría de cartillas y carnés de salud infantil en España y en Latinoamérica. Se leen buscando la edad de tu bebé y comparando su peso con la columna del medio, que es la mediana, y con las columnas de los extremos. Toda la franja que queda entre el percentil bajo y el alto es normalidad pura y dura, no una zona de aprobados y suspensos.
Hay tablas separadas para niños y niñas porque el patrón de crecimiento es algo distinto desde el principio.
Una advertencia antes de mirar los números: la tabla no sabe nada de tu bebé. No sabe cuánto pesaba al nacer, ni si llegó con 38 o con 41 semanas, ni si esta semana ha tenido fiebre o ha estado con los dientes. Por eso el pediatra no mira solo la casilla, mira la línea entera y al bebé que tiene delante.
| Edad | Percentil 3 | Percentil 50 (mediana) | Percentil 97 |
|---|---|---|---|
| Al nacer | 2,5 | 3,3 | 4,3 |
| 1 meses | 3,4 | 4,5 | 5,7 |
| 2 meses | 4,4 | 5,6 | 7,0 |
| 3 meses | 5,1 | 6,4 | 7,9 |
| 4 meses | 5,6 | 7,0 | 8,6 |
| 5 meses | 6,1 | 7,5 | 9,2 |
| 6 meses | 6,4 | 7,9 | 9,7 |
| 9 meses | 7,2 | 8,9 | 10,9 |
| 12 meses | 7,8 | 9,6 | 11,8 |
| 15 meses | 8,4 | 10,3 | 12,7 |
| 18 meses | 8,9 | 10,9 | 13,5 |
| 2 años | 9,8 | 12,2 | 15,1 |
| Edad | Percentil 3 | Percentil 50 (mediana) | Percentil 97 |
|---|---|---|---|
| Al nacer | 2,4 | 3,2 | 4,2 |
| 1 meses | 3,2 | 4,2 | 5,4 |
| 2 meses | 4,0 | 5,1 | 6,5 |
| 3 meses | 4,6 | 5,8 | 7,4 |
| 4 meses | 5,1 | 6,4 | 8,1 |
| 5 meses | 5,5 | 6,9 | 8,7 |
| 6 meses | 5,8 | 7,3 | 9,2 |
| 9 meses | 6,6 | 8,2 | 10,4 |
| 12 meses | 7,1 | 8,9 | 11,3 |
| 15 meses | 7,7 | 9,6 | 12,2 |
| 18 meses | 8,2 | 10,2 | 13,0 |
| 2 años | 9,2 | 11,5 | 14,6 |
Si estás en el móvil, desliza la tabla hacia los lados para ver todas las columnas.
Datos de los Patrones de Crecimiento Infantil de la OMS, válidos para bebés nacidos a término; en los bebés prematuros se usa la edad corregida o la gráfica que indique su pediatra.
Cómo leer esto sin agobiarte: busca la fila de la edad de tu bebé y mira si su peso cae en algún punto entre la primera y la última columna. Si cae dentro, está dentro del rango esperado. Si cae fuera, no significa automáticamente que haya un problema: significa que merece la pena comentarlo en la próxima revisión.
Las dos primeras semanas: la bajada de peso del recién nacido
Casi todos los recién nacidos pierden peso en los primeros días, y es algo esperado. Se considera habitual una pérdida de hasta un 7 a 10 por ciento del peso al nacer. Los bebés nacen con líquido de más, expulsan el meconio y la leche materna suele aumentar de volumen entre el segundo y el cuarto día, así que durante ese intervalo la báscula baja antes de empezar a subir.
Ese peso se suele recuperar hacia los 10 a 14 días, es decir, alrededor de las dos semanas. Por eso en muchos centros se pesa al bebé a los pocos días del alta y otra vez en torno a la semana o los diez días. No es que sospechen nada: es el seguimiento normal de esos días.
Una pérdida mayor de ese margen, o un bebé que a las dos o tres semanas todavía no ha vuelto a su peso de nacimiento, sí es motivo de consulta. De consulta, no de pánico. Y conviene decirlo claro: no añadas biberones, no retires tomas, no cambies horarios ni empieces nada nuevo por tu cuenta para corregir un número. Habla primero con el pediatra, la matrona o la enfermera de pediatría, que pueden ver el agarre, el ritmo de tomas y cómo está el bebé en conjunto.
Cuánto peso gana un bebé cada semana
Los padres preguntan tanto por el total como por el ritmo, y el ritmo suele ser la parte más útil. Como referencia general, no como regla:
- Primeros 3 meses: alrededor de 150 a 200 gramos por semana.
- De 3 a 6 meses: alrededor de 100 a 150 gramos por semana.
- De 6 a 12 meses: alrededor de 70 a 90 gramos por semana.
- Segundo año: mucho más lento. El bebé empieza a moverse sin parar, a caminar y a comer de todo, y es normal que el peso parezca casi estancado durante semanas.
En cifras redondas, la mayoría de los bebés duplica su peso de nacimiento hacia los cinco meses y lo triplica alrededor del año. Son promedios, y a su alrededor hay muchísima variación completamente sana.
También son promedios semana a semana. Un bebé puede pasar siete días ganando casi nada porque ha tenido un catarro, ha dormido raro o ha estado incómodo por los dientes, y compensarlo la semana siguiente. Por eso una sola pesada dice muy poco y tres pesadas seguidas dicen mucho. Si te interesa saber qué significa el percentil que os dan en la consulta, tenemos una guía que explica qué quieren decir los percentiles de crecimiento y pone cada número en su sitio.
Pecho y biberón: dos curvas distintas, ninguna equivocada
Durante los primeros meses apenas se nota diferencia. A partir del tercer o cuarto mes, los bebés amamantados suelen ganar peso algo más despacio que los alimentados con leche de fórmula, y esa diferencia se mantiene hasta el año. No es un fallo de la lactancia ni una señal de que falte leche: es el patrón normal de crecimiento de un bebé amamantado. De hecho, las tablas de la OMS se construyeron tomando como referencia a bebés alimentados al pecho.
En la práctica, esto significa que si tu bebé toma pecho y su curva se aplana un poco en el segundo semestre, pero sigue subiendo, mama con ganas, moja pañales y está despierto y activo, muchas veces estás mirando simplemente ese patrón. Aun así, comentarlo en el control no cuesta nada, y cualquier decisión sobre complementar o cambiar la alimentación le corresponde al pediatra, no a una tabla ni a una comparación con el bebé de una amiga.
Por qué la báscula de casa te puede asustar sin motivo
Muchos sustos no vienen del bebé, vienen de cómo se ha medido. Estas son las trampas más frecuentes:
- Cambiar de báscula. El peso del centro de salud y el de casa no son comparables entre sí, y dos balanzas distintas pueden dar cifras diferentes con el mismo bebé.
- Pesarlo vestido o con pañal. Un pañal sucio pesa, y no poco, y la ropa de invierno todavía más.
- Pesarlo justo después de una toma un día y con el estómago vacío otro. Estás comparando dos situaciones distintas.
- Confiar en una báscula sin calibrar. Las de la consulta se revisan periódicamente; las de casa, normalmente no. Su margen de error puede ser mayor que todo lo que un bebé gana en una semana.
La regla es sencilla: compara siempre lo mismo con lo mismo. Misma báscula, mismo momento del día, el bebé desnudo y sin pañal y, si puedes, antes de la toma. Y después fíjate en la tendencia de varias pesadas, no en la última. Una cifra suelta no es información, tres cifras seguidas sí lo son.
Consejo: pesar al bebé todos los días es la forma más rápida de sufrir por nada. En los primeros meses, una vez por semana o cada dos semanas es más que suficiente; después, con los controles del centro de salud suele bastar.
Cuándo el peso sí necesita una consulta y no una tabla
Hay situaciones en las que no toca comparar percentiles, sino llamar. Consulta con tu pediatra o acude a tu centro de salud si:
- Tu bebé no moja pañales o moja bastantes menos de lo habitual.
- No ha recuperado el peso del nacimiento hacia las dos o tres semanas de vida.
- Pierde peso después de las dos primeras semanas.
- Cruza hacia abajo dos o más líneas principales de percentil en su gráfica.
- Está inusualmente adormilado, cuesta despertarlo o mama con poca fuerza y se cansa enseguida.
- Rechaza las tomas de forma repetida o vomita casi todo lo que come.
- Simplemente notas que algo no va bien, aunque no sepas explicar qué.
Ese último punto va totalmente en serio. La intuición de la persona que pasa el día con el bebé es información útil para el pediatra, y ningún profesional que merezca la pena te va a hacer sentir mal por consultar.
Ninguna de estas señales significa por sí sola que ocurra algo grave, y muchas tienen explicaciones sencillas que se resuelven con un par de ajustes guiados por un profesional. Lo que no ayuda es quedarse semanas en casa mirando la báscula y buscando en internet a las tres de la mañana.
Lleva el peso de tu bebé en un solo sitio
Con BabyMind puedes registrar el peso, la talla y el perímetro cefálico en cada control y ver cómo evoluciona la tendencia con el tiempo. No sustituye a la báscula ni a la valoración del centro de salud, pero llegas a la consulta con el historial ordenado y a mano.
Descargar BabyMind gratisSi te vas con una sola idea, que sea esta: el peso de un bebé se lee en línea, no en un punto. Un número bajo que sube de forma constante suele contar una historia mucho mejor que un número alto que se ha parado. Y ante la duda, la respuesta nunca está en una tabla: está en tu pediatra.